Historia

Doble Tracción de las locomotoras Baldwin Aragón y Escatrón.El movimiento aficionado en torno al mundo de los caminos de hierro, de tan larga tradición en las naciones industrializadas, encuentra arraigo en España en épocas relativamente cercanas. Zaragoza se sumó a esta corriente a partir de la iniciativa de un pequeño grupo de aficionados allá por el año 1978. Los tramites para la legalización e inscripción en los registros correspondientes se alargaron hasta el año 1979, en el que fue constituida como entidad sin ánimo de lucro la Asociación Zaragozana de Amigos del Ferrocarril y Tranvías (AZAFT). Con el fin de dotar a la recién nacida agrupación de local donde reunirse, RENFE cedió generosamente unas dependencias en la antigua estación de Delicias.

Entre los fines de la Asociación destacaron desde el principio “agrupar, fomentar y desarrollar la afición a los ferrocarriles y tranvías en general, tanto en miniatura como reales” (del artículo tercero de los Estatutos). Para un mayor logro de tales objetivos, la AZAFT ha venido organizándose internamente a través de diversas secciones, lo que posibilita que cada asociado pueda participar en las áreas de su mayor preferencia: tren real, modelismo, filatelia, fotografía, video, investigación, etc.

En la sede social se encuentran instaladas maquetas de las escalas más comunes, H0 y N, que pueden ser utilizadas libremente por los asociados. También se dispone de biblioteca y videoteca.

Una de las labores en las que AZAFT ha puesto más empeño ha sido la de promover acuerdos entre empresas e instituciones con vistas a la preservación del patrimonio histórico ferroviario. Este esfuerzo ha fructificado en diversos convenios de colaboración con la Diputación Provincial de Zaragoza, la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, ENDESA, la Compañía Internacional de Coches Camas (CIWL) y la S.E. Correos y Telégrafos. Gracias a dichos convenios se ha conseguido rescatar del desguace o del olvido valiosas piezas ferroviarias, algunas de las cuales han sido ya restauradas y se encuentran en funcionamiento.

Traslado de Material a Zaragoza. Foto: José María Valero Traslado de Material Histórico de Soria a Canfranc. Foto: José María Valero

Entre el material recuperado se encuentran las veteranas locomotoras de vapor de ENDESA Baldwin 130 “Aragón” (EE.UU. 1920) y Jung 242T “Escatrón” (Alemania, 1953), así como las locomotoras eléctricas de RENFE 1005 (España, 1927) y 7702 (Inglaterra, 1952).

Tren del Vino, la Escatrón llegando a Cariñena. Foto: Carlos AbadiasEn cuanto a los coches de viajeros recuperados, son de destacar los coches salón ZZ-201 y ZZ-1601, así como una composición de restaurantes de la Compañía Internacional de Coches Camas de los años veinte, entre los que destaca el WR-2747 por conservar el lujoso interior que tanta fama dio a los trenes que los tuvieron en sus composiciones. La Baldwin llegando a Muel en uno de sus primeros viajes. Foto: José María Valero

Con este y otro material ferroviario se han formado variados trenes de época con los que se llevan efectuando, desde el año 1987, múltiples viajes especiales y conmemorativos, que han contado en muchas ocasiones con el aliciente de la tracción vapor. Estos trenes han tenido como destino distintas localidades de la geografía aragonesa, en ocasiones traspasando sus límites en viajes conjuntos con otras asociaciones de amigos del ferrocarril y siempre dentro del espíritu de acercamiento a la ciudadanía de la imagen histórica y lúdica de este medio de transporte.

Uno de los proyectos impulsados desde tiempo atrás por la asociación es la firme resolución de la creación del Museo Ferroviario de Aragón, que acoja adecuadamente todo el fondo ferroviario histórico preservado (que es mucho y muy importante), convirtiéndose un museo vivo a la altura de los que ya existen en diversos enclaves europeos.

WR-2747 durante un rodaje con Antonio Banderas. Foto: Carlos AbadiasSe creía que gracias a esta labor de conservación llevada a cabo por la AZAFT y debido a la coyuntura de la llegada del Tren de Alta Velocidad a la ciudad de Zaragoza, sería posible que ese Museo se convirtiera en una realidad. El museo fue aprobado por el Consejo de Ministros en 1998 y comenzaron las obras en el año 2000, llegándose a invertir más de 750.000 millones de pesetas en instalaciones y espacios expositivos para el material. Pero…

Por desgracia se cruzó por el camino la sociedad Zaragoza Alta Velocidad 2002, encargada de desarrollar el entorno urbanístico de la nueva Estación de Zaragoza-Delicias, que truncó nuestras esperanzas y dilapidó toda la inversión realizada para la implantación del Museo en la Estación de Delicias.

Esperemos que finalmente la cordura reine y que con la ayuda de las Instituciones Aragonesas seamos capaces de constituir uno de los centros de la historia ferroviaria más importantes a nivel Europeo.

La Baldwin dando la vuelta en el puente giratorio de Delicias. Foto: José María ValeroLas obras de la Estación de Delicias obligaron, en el año 2000, a desconectar de la vía general las vías de las naves donde estaba alojada la colección de la asociación, imposibilitando la realización de viajes con el material histórico y obligando además a trasladar el local social a unas precarias instalaciones dentro de las citadas naves.

Ocho años de penurias, polvo, obras y desperfectos en el material, que, tras la desilusión por la no construcción del Museo en Delicias, culminaron con el destierro de la colección ferroviaria a Casetas y la desaparición del local social.

El traslado del material a Casetas tampoco estuvo exento de polémicas, puesto que la sociedad Zaragoza Alta Velocidad 2002 no aceptaba trasladar todas las piezas de la colección y mucho menos hacerlo a un lugar adecuado para su conservación. Finalmente, tras unas duras negociaciones, se consiguió que fuera construida una nave en Casetas, en la que, en precarias condiciones, se reubicó el material en el año 2006.

Tras diversas negociaciones infructuosas con ADIF para poder alquilar alguno de los locales sin uso existentes en la Estación de Casetas, se tomó la decisión de alquilar un local comercial, próximo a la estación, donde trasladar la sede social, consiguiendo recuperar la vida asociativa con alegría e ilusión. La inauguración de la nueva sede tuvo lugar en diciembre de 2006.

A pesar de todos estos avatares, la AZAFT nunca dejará su labor de recuperación del patrimonio ferroviario, con la idea de crear en algún momento el Museo del Ferrocarril de Aragón, para lo cual siguen haciéndose gestiones en todos los ámbitos, además de completar las diferentes colecciones con piezas interesantes que puedan ir recuperándose.

PD-198 furgón de Correos. Foto: Carlos AbadiasEl año 2008 supuso finalmente un cambio de rumbo ya que, tras muchos esfuerzos y gracias a la colaboración y el patrocinio de TURISMO DE ARAGÓN, se pudo volver a realizar viajes con el material histórico. La firma de un convenio de colaboración entre ambas entidades, unido al trabajo realizado para la puesta a punto de la composición, permitió pasar todas las revisiones necesarias para tener operativo el tren.

El año 2009 significó la consolidación del Tren Azul como la composición histórica más bonita de entre todas aquellas en funcionamiento en España, siendo muy valorada entre los aficionados. Los diferentes viajes abiertos al público realizados durante ese año confirmaron el éxito de la propuesta, circulando completo el tren en todas las ocasiones.

La vuelta a la vía, el poder volver a viajar en nuestros trenes históricos rememorando los viajes de otras épocas y pudiendo trasmitir esas sensaciones a las generaciones futuras, nos devuelve la ilusión y las ganas de seguir trabajando con la esperanza de que en algún momento será reconocida nuestra labor y finalmente la colección pueda estar expuesta en el Museo del Ferrocarril de Aragón.

AZAFT 2008, viaje a Tudela. Foto: Juanjo Ibarra